La vigorexia es el nombre que se refiere al hecho de convertir en obsesión la práctica deportiva más allá de los límites saludables
Hacer deporte de manera compulsiva tiene como consecuencia el desencadenante de la vigorexia entre las personas que no controlan el nivel de actividad deportiva.
Desde hace ya varias décadas se han popularizado los gimnasios, los maratones, las competiciones ciclistas y la práctica de pádel. Pero con tanto ejercicio, la clave está en dosificarse.
Hay que tener en cuenta nuestros límites porque correr una maratón con una edad avanzada o utilizar anabolizantes en el gimnasio solo perjudican la salud.
Riesgos de una mala práctica deportiva
La vigorexia es un trastorno asociado a la adicción al ejercicio físico y su práctica de forma compulsiva.
Se traduce en mayor facilidad para sufrir lesiones y una visión distorsionada de su cuerpo que desencadena en una baja autoestima.
Por otro lado, la alimentación también tiene un peso fundamental que se ve alterada al tomar preparados altos en grasas, azúcares o alimentos procesados.
Consumo de anabolizantes
Consumirlos sin la supervisión de un especialista puede poner en riesgo nuestra salud, ya que podemos dañar el hígado por una ingesta excesiva.
Cada cuerpo es diferente y si no asimilamos esta premisa, puede acarrear un trastorno conocido como la dismorfofobia, una obsesión por defectos que percibimos en nuestra imagen corporal, ya sean reales o imaginados.
No aceptar las lesiones
El ejercicio es bueno para nuestra salud siempre que se lleve a cabo con moderación, de lo contrario establecer entrenamientos o metas muy altas, hace que tengamos más posibilidades de fracasar, lesionarnos o abandonar, no siendo capaces de generar este hábito tan saludable.
Cuando las marcas, las metas o los entrenamientos ya no tienen la misma intensidad que antes, puede desencadenar en una depresión, como en el caso de deportistas de élite.
Cómo revertir la situación
Es importante cambiar la mentalidad para lograrlo, tomando el deporte como salud en vez de competición.
En esa línea, hay que recordar los diversos beneficios que tiene para nuestro organismo: combate la obesidad, la ansiedad, el estrés y ayuda frente a enfermedades cardiovasculares.
Finalmente, la Universidad Internacional Iberoamericana de México (UNINI México) imparte la Maestría en Actividad Física: Entrenamiento y Gestión Deportiva. En los que se forma a entrenadores cualificados para el tratamiento efectivo en este ámbito.
Fuentes: Peligros de que el deporte se convierta en obsesión
Foto: Todos los derechos reservados.